Para poder tener amigos y amigas con derecho se necesita tener cierto nivel de madurez emocional. Si eres una persona inestable en tus emociones, no te recomendamos meter a muchas personas a tu cama, tarde o temprano tendrás una muy intensa cruda moral.

Esta nota está dirigida para todos aquellas personas que se consideran maduras en su pensamiento, para esos que ya pasaron por relaciones problemáticas y no tienen ganas de volver abrir esas puertas y para todos aquellos que buscan nuevas formas de relacionarse con el género opuesto. Si has llegado a pensar que nunca tendrás una pareja, esta nota es para ti.

Aunque muchos no lo quieran ver, este es el tiempo de la separación. Nunca antes en la historia de la humanidad ha habido tantos divorcios y decepciones amorosas, las redes sociales y la comunicación han aumentado las tentaciones en todas las parejas, por lo que las pruebas a superar se multiplican y cada vez menos personas las superan.

En reacción a esto, nuevos comportamientos y nuevas formas de relación están sucediendo en mundo y por eso queremos contarte las 7 razones por las que deberías tener amigos con derecho. No te arrepentirás, pues este es el futuro aparente.

1.- La libertad y la soledad

La libertad y la soledad son amigas inseparables. Cuando las personas están en edad madura, pero no en edad adulta, el tiempo es lo más preciado con lo que cuentan. Es por eso que muchas personas han encontrado en este tipo de relación la solución a sus problemas. Si tienes un trabajo súper exigente o si tienes mucha escuela, una pareja puede ocupar todo tu tiempo restante, en cambio si tienes una pareja sólo para fines carnales, podrás saciar tus necesidades físicas y tener el suficiente tiempo y espacio para tus propios proyectos.

Obviamente, hay parejas fieles que logran distribuirse muy bien las horas y los días, pero recuerda que esta nota va dirigida para aquellos que lo han intentado y no lo han conseguido.

Si en tu experiencia, la mayoría de tus novias te terminan sofocando, una relación como esta será la solución. Recuerda que un hombre con un plan a futuro vale por mil ¿tienes el tiempo de realizar tus metas?

2.- En verdad, nadie es de nadie

La clave es aprender a diferenciar el amor de la intimidad. Es  cierto, ambas van de la mano, pero SÍ es posible amar a una persona y acostarte con otras. Muchas personas en el mundo están optando por esta postura, pues entienden que tienen compromisos emocionales con ciertas personas, pero también tienen la libertad de conocer y experimentar con otras.

Si lo piensas bien, es la mejor postura que puedes tener durante la juventud, pues la mayoría de las personas formalizan una relación después de los 30 años ¿para qué forzar algo que aún no está preparado para suceder?

3.- Con los amigos con derecho se practica el respeto

Cuando tienes una relación así, todo se basa en acuerdos mutuos. Aunque no lo puedas creer, los amigos con derecho se manipulan menos, se engañan menos. Ellos se buscan y se tratan con honestidad y sinceridad. Es por eso que la comunicación, al igual que en las parejas, es la base de todo, con la diferencia que los amigos con derechos entienden que no tienen ningún deber y ningún derecho con el otro, a menos que haya sido pactado previamente.

4.- El “adiós” es mucho más sencillo  

Esto es completamente cierto, cuando no se tienen apegos es mucho más fácil aceptar que una persona ha cambiado de intereses y que se va de nuestro lado.

Los budistas aseguran que para amar correctamente es necesario desapegarse de las cosas, quizá este sea el primer paso.

5.- Se tiene más claridad sobre los sentimientos

Es imposible no sentir nada por la persona con la que estás, por lo que no se trata de “no sentir” sino de hacer un pacto antes de que las emociones nos dominen. Algunos le llaman “el buen sentir”.

Estas relaciones se basan en acuerdos, entre estos acuerdos se encuentran los de higiene, discreción y los de sentimientos. Una vez que se ha dejado bien claro hasta donde se permitirán llegar esas personas, no hay manera de salirse de esos parámetros, a menos que los dos lo quieran.

6.- Los amigos con derecho son verdaderamente democráticos

Al no considerar a esa persona “tu pareja” o “tu propiedad” empiezas a considerar verdaderamente cuáles son sus necesidades y sus gustos sin comprometer los tuyos. De esta manera las relaciones se vuelven mucho más democráticas que los noviazgos y las “relaciones serias” pues cada persona va cediendo poco a poco y conforme sus necesidades y ganas. Si alguno de ellos siente que está dando de más y deja de estar cómodo, se puede ir en el momento que esa persona lo decida.

7.- Te permite dedicarte todo el tiempo a ti mismo

Puede que para algunos, esto suena muy egoísta, pero es una verdad que no podemos ocultar. El problema de muchas relaciones formales es que no funcionan como deberían. En lugar de hacer crecer, de inspirar, de promover y mejorar, las relaciones enfermizas tienden por estancar, frustrar y deprimir a quien las vive. En cambio si tienes una [email protected] con derecho, solo tendrás de esa persona lo que es bueno y esa persona obtendrá lo mismo de ti, por eso no habrá estrés ni sentimientos negativos, solo habrá espacio para lo bonito y lo bueno. Lo mejor de todo, es que tendrás el tiempo y la energía para desarrollar un proyecto personal que en el futuro compartirás con quien tú elijas.

No demeritamos la formalidad y el compromiso con la pareja. Es súper importante para nuestra sociedad pensar en la familia como el fin último de todos los seres humanos; sin embargo, estamos convencidos que para eso se necesita un nivel alto de madurez emocional y un cierto grado de espiritualidad, por eso es que creemos que los amigos con derecho tienen más posibilidades de adquirir estos conocimientos.

Y tú ¿qué opinas al respecto?